El temblor se produjo en el distrito de Sivrice, en la provincia de Elazig, hacia las 20H55 (17H55 GMT), según la agencia de emergencias y desastres turca (AFAD). El Servicio Geológico estadounidense (USGS) informó que la magnitud era de 6,7.

Al menos 18 personas murieron, 13 en la provincia de Elazig y cinco en la provincia aledaña de Malatya, declaró el ministro de Salud, Fahrettin Koca, citado por los medios de comunicación.

Según él, más de 550 personas resultaron heridas.

Los socorristas intentan extraer a por lo menos 30 personas bloqueadas bajo los escombros de los edificios derrumbados en Elazig, señaló el ministro del Interior, Suleyman Soylu.

Un corresponsal de la AFP vio a un equipo de rescate evacuar a un herido de entre los escombros de un edificio de cinco plantas que se derrumbó en Elazig.

En medio de un frío glacial, algunos habitantes encendían hogueras para calentarse en la calle.

“Fue horrible, los muebles se nos cayeron encima. Salimos corriendo” explicó Melahat Can, de 47 años, que vive en la ciudad de Elazig. “Pasaremos los próximos días en una granja fuera de la ciudad”.

El presidente turco, Recep Tayyp Erdogan, anunció que se ordenaron “todas las medidas necesarias” para atender a las zonas afectadas y que envió a varios ministros al lugar.

“Con todas nuestras instituciones, sobre todo la AFAD y la Media Luna Roja, estamos al lado de nuestro pueblo”, indicó en un mensaje publicado en Twitter.

Las salas deportivas, las escuelas y las bibliotecas abrieron sus puertas por la noche para acoger a las personas que tuvieron que huir de sus hogares después del terremoto, anunciaron las autoridades.

La televisión turca difundió imágenes de los habitantes, aterrados, saliendo fuera de los edificios, y de un inmueble con el techo en llamas.

También divulgó imágenes de socorristas buscando eventuales supervivientes entre los escombros.

“Muy espantoso”

La AFAD precisó que al menos se registraron treinta réplicas el viernes.

“Desplegamos cuatro equipos en la región”, indicó a la AFP Recep Salci, de la Asociación tura de Búsqueda y Rescate (AKUT). “Nos informaron de que se hundieron edificios, nos preparamos para enviar más equipos si fuera necesario”.

No se facilitó ninguna estimación del número de habitantes que se encontraban en los edificios que se derrumbaron.

Zekeriya Gunes, de 68 años, explicó que un edificio situado a 200 metros de su casa se derrumbó. “Todo el mundo salió a la calle. Fue muy potente, muy espantoso”, declaró.

El sismo se sintió en varias regiones del este de Turquía, incluyendo Tunceli, indicó la cadena de televisión NTV.

Las principales compañías turcas de telecomunicaciones anunciaron que proporcionarían a los habitantes de las zonas afectadas servicios de telefonía y conexiones a internet gratuitas.

Turquía, atravesado por varias fallas, suele ser escenario de sismos.

En 1999, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el noroeste del país y causó más de 17.000 muertos, un millar de los cuales en Estambul.

El último sismo potente se produjo en 2011 en la provincia de Van (este). Fue de magnitud 7,1 y mató a 600 personas.

En septiembre, un sismo de magnitud 5,7 sacudió Estambul, capital económica del país.

Según los expertos, es posible que esa ciudad, de 15 millones de habitantes, se vea afectada por un terremoto importante en cualquier momento.