Irán informó el jueves de un accidente que no causó víctimas ni “contaminación” radiaactiva en el complejo nuclear de Natanz (centro), y advirtió de todas formas a Israel y Estados Unidos de cualquier acción hostil en su contra.

“Era una depósito sin material nuclear” y sin “potencial de contaminación”, declaró a la televisión de Estado el portavoz de la Organización Iraní de Energía Atómica (OIEA), Behruz Kamalvandi.

“Equipos de expertos están en el lugar e investigan las causas del accidente” agregó, sin precisar la naturaleza del accidente.

Según la agencia Tasnim, que cita al gobernador de Natanz, Ramezan-Ali Ferdowsi, se trataría de un incendio.

“No había trabajadores en el lugar y no se produjeron víctimas”, declaró Kamalvandi.

Agregó que “no hubo interrupción de la actividad del centro de enriquecimiento” de uranio de Natanz, que “funciona a su ritmo habitual”.

A pesar de calificarlo de accidente, el régimen iraní advirtió a través de la agencia oficial Irna que algunas cuentas en redes sociales “del régimen sionista” habían atribuido “inmediatamente el accidente a un sabotaje israelí”.

La agencia advirtió que “la estrategia” oficial es “impedir cualquier escalada” pero que “podría ser fundamentalmente revisada” si “se comprueba que países hostiles, en particular el régimen sionista y Estados Unidos, franquean las líneas rojas”.

Desde mayo de 2019, en represalia a la decisión tomada un año antes por Estados Unidos de retirarse unilateralmente del acuerdo internacional sobre el programa nuclear iraní firmado en Viena en 2015, Irán se ha ido liberando de sus obligaciones previstas en este texto.

El país siempre ha desmentido que buscara dotarse del arma nuclear, como aseguran Estados Unidos e Israel.