Digámoslo así, para la Fiesta de Pilito de este 2018, todo el mundo está invitado y Rafael Ithier y El Gran Combo de Puerto Rico, prometen que tras 20 años sin tocar en una fiesta de despedida de año en la isla, van a tirar la casa por la ventana este 31 de diciembre en el Centro de Convenciones de Puerto Rico.

Así que si usted quiere disfrutar en grande la llegada del 2019, los Mulatos del Sabor o la Universidad de la Salsa, como quiera llamarlos, pondrán en tarima toda esa rica experiencia musical que han ganado a lo largo de 56 años, desde el 1962 cuando se originó el grupo, y que cuenta, además, con una parte histórica del pentagrama musical navideño de Puerto Rico, muy al estilo de ellos.

Mientras, en lo que la fiesta llega, Spotnet Noticias conversó con el maestro Ithier, de 92 años, sobre temas que competen a la historia de El Gran Combo, de la música, de Puerto Rico y otros de interés general. Aquí algunos detalles de la conversación:

Usted y El Gran Combo han viajado a lo largo del mundo. ¿A qué país no ha ido y a cuál no vuelve?…

Hay un país al que no hemos ido, pero es posible que lo hagamos ya que recibimos una invitación, y queremos ir. Es Brasil. Brasil está tan adelante musicalmente, es un reto. Pero sí, hay un sitio al que no vuelvo y es a China. Yo lo que comía era como un chocolate, una especie de dulce, porque yo no sabía lo que estaba comiendo allí. Uno de los muchachos pasó por una vitrina de un restaurante y en el menú estaban sirviendo cucarachas. Y otro de los muchachos vio en un programa de televisión que estaban friendo ratones, y pues, como yo no sabía lo que me podía comer o estaba comiendo, pues comía chocolates.

En sus inicios, en los años 60, el Combo tuvo una participación diaria en la televisión…

La televisión fue muy buena. Pero, también nos hizo mucho daño. Nosotros, como éramos jóvenes, pensábamos que nos la estábamos comiendo… estuvimos casi seis años (en Telemundo). Pero, la televisión nos quemó. En el 1968 prácticamente este grupo tuvo que migrar de Puerto Rico, porque nos quemamos. En esos años comenzamos a movernos fuera del País, no había más na’. En Puerto Rico el grupo desapareció (por el efecto de la televisión). Y comenzamos a mirar hacia afuera. Nos llamaban de Colombia, República Dominicana, de Panamá, esporádicamente. Pero, aquí no tocábamos.

Y sobre la marca de Cortijo y su Combo en esos primeros discos de El Gran Combo…

Era un estilo muy parecido. Es que era el Combo de Cortijo, sin él yel cantante Ismael Rivera. Hasta el arreglista de El Gran Combo venía de la orquesta de Cortijo. En esa época hubo mucha variedad. Vino la pachanga, el mambo, el ‘boogaloo’. Rafael (Cortijo) era un muchacho muy noble. Ese grupo tenía una fuerza enorme, y creo que Rafael no estaba preparado para ese éxito. Yo estuve allí y lo puedo decir. Él quiso participar de todos esos géneros, y había que participar, pero a nosotros (Combo de Cortijo) la gente nos identificaba más con la bomba y la plena, pero él le dio mucho a la guaracha y no podía cambiar el rumbo que llevaba aquel grupo, y eso no era lo mejor.

Cómo describe la personalidad de El Gran Combo.

Cuando salimos yo quise que El Gran Combo fuera un grupo de baile, que tocara de todo, guarachas, merengues, boleros… pero nos pedían los números de Cortijo y yo decía, ‘no, nosotros no tocamos eso, esa música la tocan ellos y la gente me respondía, no… ‘ustedes son los mismos’. No fue hasta que digamos pasaron cinco años como grupo, que logramos una verdadera personalidad. Kito Vélez salió del grupo (exarreglista de Cortijo). Yo no sabía qué hacer con esto (El Gran Combo), pero alguien tenía que hacer algo, yo no sabía, pero lo hice, le gustó a la gente y cambió el rumbo del grupo”.

Como toda institución ha tenido sus altas y bajas…

Bueno, lo que pasa es que somos todos de carácteres diferentes. Al principio llegas, todo en orden y luego cada cual va cogiendo su norte, o pasan estas cosas, que se aburren o que no les gusta lo que yo hago o lo que hace el otro y deciden separarse. Cada vez que uno de esos se separa del grupo, pues a la verdad que me choca, pero no voy a ponerme a llorar. A llorar pa’ maternidad. Nahhh… hay que busca a otro y seguir.

El Gran Combo es una empresa.

El Gran Combo es un trabajo, esto es como una empresa. Y cuando yo tengo que apretar, aprieto, no para que se vaya nadie, pero tiene que haber disciplina. Hay muchas cosas que a veces tienen que controlar, que nadie pierda la tabla en un grupo como este que camina el mundo entero. La estrella grande se llama El Gran Combo, no es in Jerry ni Ithier, ni nada. Somos ejemplos de cosas buenas o cosas malas si las proyectamos, pero, lo más importante es que nosotros representamos a Puerto Rico. Uno tiene que comportarse a ese nivel y entender que este es el trabajo de nosotros. Tan sencillo como eso. Yo creo que ellos tienen esa conciencia de responsabilidad.

Estuvieron seis años sin grabar (2010-2016) por asuntos legales…

El disco, desde el punto de vista comercial, esa industria desapareció. El disco ahora es más bien un lujo y una promoción. Económicamente no nos causó un gran impacto. Modestia aparte y lo digo con honradez, nosotros hemos logrado tener muchos números populares y de verdad que nos basta con escoger de 20 a 25 temas para tocar en una función y que la gente los acepte. Esos números pueden ser los mismosaquí, que en Japón, en Australia y hasta en la China. Así que en ese aspecto, no nos afectó mucho el no poder grabar (desde el 2010, “Sin salsa no hay paraíso”). Pero entendíamos que nosotros teníamos que hacer un disco (“Alunizando”, 2016) para que sepan que estamos vivos. Eso es parte del negocio. Seguimos trabajando, pero como en Puerto Rico ha habido muchos problemas económicos, sobre todo desde el paso del huracán María, hemos estado tocando como en un 85 a 90 por ciento, fuera de Puerto Rico y da la impresión de que no estamos bien, que no estamos en el país, pero sí tenemos mucho trabajo. Por eso es que lo de las fiestas patronales es importante para la proyección de El Gran Combo aquí.

Se refiere a tocar en fiestas patronales…

Se está perdiendo la tradición, yo no conozco mucho a Puerto Rico. Sí conozco mucha gente, pero los lugares… como yo voy de noche a tocar, pues a veces puedo pasar por esos lugares y no los reconozco, pero a lo mejor he pasado por allí. Nuestra satisfacción es tocar en las fiestas patronales. Esa tradición a mí me gusta. No podemos perderla. En el 2019 queremos estar más activos en fiestas patronales y festivales en Puerto Rico. A veces es asunto de precios, pero no queremos que nos cojan de bobos. A veces sabemos que a otros les pagan más. Pero la parte importante es participar en las fiestas patronales.

Y sobre tocar en Puerto Rico el 31 de diciembre como harán este año.

Quisiéramos tocar siempre en Puerto Rico para despedida de año, pero por dos razones no ha sido posible en pasados años. Antes se hacía con frecuencia, pero llegó un momento en que la gente ni quiso respaldar ese bailable. La segunda es el dinero, nuestro trabajo cuesta y a veces hemos tenido otras ofertas muy buenas en otros lugares, en otros países y ‘esa luz’ es la que alumbra. Hablo del dinero ya que nosotros vivimos de esto. Hay que dejarse de tonterías, vivimos de eso. El dinero es un mal necesario, pero al grupo, estoy seguro que lo más que le satisface es que queremos trabajar en esa fecha en Puerto Rico.

¿Cómo ve a Puerto Rico después del huracán María?

Cada vez que yo salgo de Puerto Rico lo quiero más. Yo no me voy de mi país, yo adoro a Puerto Rico. Creo que los que dirigen al país en los últimos años, tienen que ajustarse. A lo mejor, esto me lo van a criticar, pero yo creo que tenemos que unirnos todos: populares, republicanos, penepés, y los demás para echar a este país adelante. Dejar esa discordia. Lo que pasó ante la muerte de Héctor Ferrer (presidente del PPD), esa unión de políticos y sus mensajes, eso hace falta aquí. Esa unión es vital, pero no dejen que se muera una persona para reconocerlo.

¿Cuál es el legado de El Gran Combo?

El Combo no tiene que dejar de existir en caso de que yo estire la pata. Los muchachos tienen conciencia de que El Gran Combo, representa al País. Así la gente nos ve. Nosotros somos como otras orquestas del país, pero hemos contribuido a que este género no sea sinónimo de droga ni bulla, yo pienso que El Gran Combo ha sido un buen ejemplo para el país. El legado grande de El Gran Combo ha sido su disciplina. No somos perfectos, cometemos errores, pero somos un grupo de disciplina, con una trayectoria y nos respetamos nosotros, respetamos a los demás y nos hacemos respetar. Hemos hecho lo que ha hecho todo el mundo, menos vicios. Yo no soy fácil, soy disciplinado, pero estoy contento con el grupo. Cuando vamos a la tarima salimos a divertir a la gente.

Qué nos puede decir sobre su salud…

Yo viajo a todos lados con el grupo, a Perú, a Colombia, hasta a África. Allí llegamos luego de un viaje como de 40 horas, pero yo estuve allí.

Puede mencionar tres números icónicos de El Gran Combo…

No es fácil contestar ese pregunta, después de tantos años y de tantos números populares, pero mira… ‘Brujería’, ‘Timbalero’ y ‘Las hojas blancas’…, los tocamos dónde quiera, esos tres números nos los piden todos los días, ya nos saben a una palabra que no puedo decir…pero esos son los favoritos del público y hay que tocarlos. ¿Qué podemos hacer?… pero sí tenemos muchos más números populares.

Con don Rafael Ithier se puede conversar de cualquier tema, y el deporte no es la excepción. ¿Qué nos puede hablar sobre dos glorias del deporte: Orlando Cepeda y Roberto Clemente?

Bueno, yo conocí al papá de Peruchín, a Perucho, tremendo pelotero, un animal. Una temporada en la Liga de Color bateó .464. De Clemente y Cepeda, yo fui fanático de los dos. De hecho el béisbol es mi deporte favorito. Peruchín hizo una gran carrera como primera base y yo lo admiro mucho, hablo con él a cada rato. Sobre Roberto, a quien yo conocía como Momen, era un corredor veloz, el corría 100 metros en el instituto donde estudió, lo que pasa es que Roberto era tan grande como pelotero. Peruchín tenía esa cosa con Roberto porque éste se la pasaba que si me duele la espalda, que si el cuello, que si las piernas, y esa noche venía y le bateaba de 5-3 a Sandy Koufax, entonces Peruchín tenía esa guerra con él. A Peruchín yo lo admiré, cómo no lo voy a admirar. Son dos glorias del país, pero sigo creyendo que el mejor pelotero latino que yo haya visto en mi vida se llama Roberto Clemente”.

Y sobre Félix ‘Diamante’ Verdejo y su más reciente victoria sobre el mexicano Yardley Armentas…

Lo vi bien. Salí con la impresión de que debía quedaras en ese peso, él es muy grande para quedarse en las 130 libras, se le vio la fortaleza en ese peso, en las 135 libras El mexicano no tiró mucho, pero fue que Verdejo no le dio oportunidad. Verdejo tuvo sus problemas, pero naturalmente tiene que hacer algunas peleas más para coger condición y seguir.

Don Rafael, una cita…

A mí me consta que hay artistas que tienen muchosproblemas en sus países, pero en el caso de El Gran Combo, a nosotros nos adoran en Puerto Rico.

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